con la locura como estandarte.
Una vez más siento la necesidad de respirarte en los ambientes más oscuros. De desafiar las leyes de la gravedad, falsa alegría cambiada por tu cianuro. Necesidad de unirme al ghetto, de los que apelan a besarte. En escondites bien secretos, con la locura como estandarte. No te permito que me saques todo el hambre, que me acostumbres a atar todo con alambre. Me das mil canciones de buena madera. Cualquier estación para mi es primavera con vos, pero cuando te vas... Me dejás con la más dulce pena matándome adentro.
