Ignoramos la voz de la conciencia.
A veces no tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación , una pequeña voz interior que nos dice : algo està mal. Y aunque esa vocecita está ahí, seguimos adelante, ignorándola casi a conciencia. Lo ves venir, sabés que eso que estás por hacer va a cambiar todo. Así y todo , lo hacés . Ya... te equivocaste.